Notas sobre el error...
Todos lo sabemos, un pequeño error puede arruinarnos la vida si este se produce en el momento más inoportuno. Pocos no han sentido en alguna ocasión ese vértigo de lo que podría haber llegado a pasar si ese error se hubiera producido en otro momento, en otro lugar, o con otra persona. Existen ocasiones perfectas en las que un mínimo fallo tiene las más terribles consecuencias. La kairología del error es tremendamente compleja y revela su naturaleza cruel y traicionera. A veces, las mayores fatalidades son la concatenación de pequeños errores, por lo general inadvertidos (el paradigma de ello serían los terribles accidentes de aviación, de los que se suele decir que son resultado de una «cadena de fallos humanos y técnicos que desembocan en tragedia»). Pero no debiera pasarnos desapercibido algo fundamental: con frecuencia, los errores decisivos se producen después de largas reflexiones. No siempre son errores involuntarios. Y puede que, en el fondo, vivir consista, en gran medi...